Renta variable: los mercados emergentes ofrecen una combinación poco habitual de crecimiento y valor
¿Han pasado por alto los inversores la próxima fase de crecimiento de los mercados emergentes?

Duración: 6 Mins
Date: 18 ago 2026
Esa combinación es poco habitual. Cuando se da, puede generar puntos de entrada atractivos para los inversores a largo plazo. En nuestra opinión, esta es la situación actual de la renta variable emergente (ME).
Un abanico de oportunidades más amplio de lo que sugieren los titulares
Para comprender esta oportunidad, los inversores deben mirar más allá de las narrativas a corto plazo y centrarse en los factores estructurales. Destacan tres fuerzas.
1. Inteligencia artificial: un ciclo de inversión de varios años
La magnitud de la inversión en IA ya es significativa y está aumentando rápidamente. El gasto de capital vinculado a los gigantes de la computación en la nube se ha expandido hasta alcanzar unos 770.000 millones de dólares, frente a los aproximadamente 156.000 millones de dólares de hace tres años.[1] No se trata de una tendencia incremental.
Aunque este gasto está liderado por EE. UU., gran parte de la infraestructura que lo sustenta se encuentra en los mercados emergentes, especialmente en Asia.
La oportunidad no se limita a un grupo reducido de empresas. Se extiende a la fabricación de semiconductores, a los equipos y las pruebas, a componentes como los laminados revestidos de cobre y al ecosistema más amplio de energía y materiales necesario para ampliar la capacidad de cálculo.
Se trata de un ciclo de inversión plurianual, y la cadena de valor es significativamente más amplia que el puñado de empresas tecnológicas más destacadas.
2. Seguridad energética: de objetivo político a limitación del crecimiento
La energía ya no es solo una cuestión de sostenibilidad. Se ha convertido en un elemento central de la resiliencia económica.
Los acontecimientos geopolíticos han situado la seguridad energética en primer plano, tanto en Europa como en toda Asia. Ahora es una prioridad nacional, un requisito previo para el crecimiento industrial y una limitación para la expansión digital.
Esto es importante para los inversores. Sin una energía fiable, el crecimiento de la IA y la infraestructura digital no puede mantenerse. Por lo tanto, la energía está profundamente arraigada en la narrativa general del crecimiento.
3. Consumo: el motor a largo plazo
El tercer motor estructural es más conocido, pero no por ello menos importante.
Se prevé que alrededor de mil millones de personas se incorporen a la clase consumidora mundial durante la próxima década, siendo Asia la principal impulsora de este crecimiento.[2]
Se trata de una historia de demanda que abarcará varias décadas. Respalda el crecimiento de los beneficios en todos los sectores y reduce la dependencia de factores externos, como las exportaciones.
El crecimiento se está diversificando más allá del sector tecnológico
El rendimiento reciente en los mercados emergentes ha sido concentrado. Mercados como Corea y Taiwán han impulsado la rentabilidad, respaldados por fuertes revisiones al alza de los beneficios vinculadas al ciclo tecnológico.
Esto se ha reflejado en las expectativas de crecimiento de los beneficios del índice MSCI Asia-Pacífico (excluido Japón), con previsiones que apuntan a un crecimiento de alrededor del 55% en 2026, moderándose hasta alrededor del 19% en 2027.[3]
Sin embargo, la siguiente fase de crecimiento se está ampliando. Estamos observando revisiones al alza continuadas de los beneficios en toda Asia, una mayor actividad más allá del sector tecnológico puro y una mejora del impulso de las exportaciones fuera del sector de los semiconductores.
Esto sugiere que la dinámica de crecimiento está evolucionando desde un repunte limitado e impulsado por la tecnología hacia una expansión más equilibrada y sostenible.
Las valoraciones siguen ofreciendo apoyo
A pesar de la reciente volatilidad en mercados vinculados a la IA, como Corea, la renta variable emergente en general y de Asia-Pacífico (excluida Japón) sigue cotizando con importantes descuentos de valoración respecto a la renta variable estadounidense.
Sin embargo, esos descuentos son desiguales. Los mercados del norte de Asia vinculados a la IA han experimentado un fuerte reajuste de sus valoraciones, y el apoyo de las valoraciones es más sólido fuera de los valores estrella del sector de los semiconductores, donde la competencia es mayor.
Creemos que se puede encontrar un mejor valor en otros lugares. A medida que el gasto en IA se extienda a los sectores de la energía, las redes eléctricas, la industria y los centros de datos, más empresas deberían beneficiarse a precios más razonables.
China también ofrece oportunidades selectivas, con exposición a la IA y al crecimiento tecnológico nacional a valoraciones mucho más bajas que las de muchos líderes mundiales en IA.
Al mismo tiempo, el crecimiento de los beneficios sigue siendo sólido.[4] Se espera que China registre un crecimiento de los beneficios de alrededor del 17% en 2026 y del 18% en 2027. Para la India, las previsiones sitúan el crecimiento en torno al 15-16% durante el mismo periodo. Taiwán y Corea muestran expectativas de crecimiento aún más sólidas, lo que refleja el ciclo tecnológico.
Esta combinación de apoyo en las valoraciones y crecimiento de los beneficios respalda nuestra opinión de que no es demasiado tarde para invertir.
Pero el entorno de inversión sigue siendo complejo
Sin embargo, hay un matiz importante.
Desde el punto de vista económico, muchos mercados emergentes ya no parecen «emergentes». Mercados como China, Corea y Taiwán están muy desarrollados, son tecnológicamente avanzados y están integrados a nivel mundial. Pero, desde una perspectiva de mercado, siguen comportándose de manera diferente. Los marcos normativos siguen evolucionando, los cambios regulatorios pueden ser bruscos y el comportamiento del mercado no siempre está plenamente anclado en los fundamentales.
En ocasiones, incluso en los mercados líderes se pueden observar movimientos en las cotizaciones impulsados por los flujos de los inversores particulares o por el apalancamiento, más que por los beneficios subyacentes. Esto puede generar volatilidad y, en algunos casos, distorsiones.
En este sentido, el término «emergente» ya no se refiere únicamente al desarrollo económico. También tiene que ver con la estructura y el comportamiento del mercado.
La gestión activa es fundamental
Este entorno tiene claras implicaciones para los inversores.
En primer lugar, la concentración de los índices sigue siendo un reto. Los índices de referencia de los mercados emergentes están muy ponderados hacia un pequeño número de grandes valores tecnológicos. Esto puede limitar la capacidad de un gestor para expresar opiniones con gran convicción.
En segundo lugar, el conjunto de oportunidades es significativamente más amplio que el índice. Para aprovechar eficazmente temas estructurales como la IA, los inversores deben mirar más allá de las empresas más grandes, teniendo en cuenta todas las capitalizaciones bursátiles, las cadenas de suministro y los facilitadores del crecimiento menos visibles. Por ejemplo, la exposición a la IA puede materializarse no solo a través de las principales empresas de semiconductores, sino también mediante proveedores de equipos, fabricantes de componentes y especialistas en materiales.
Por último, desenvolverse en estos mercados requiere un análisis profundo y bottom-up. Es fundamental comprender cómo interactúan las políticas, los flujos de capital y los fundamentales. No se trata de mercados a los que se pueda acceder de forma eficaz únicamente mediante una exposición pasiva.
Una perspectiva más matizada
Los mercados emergentes ofrecen hoy en día una atractiva combinación de potentes motores estructurales de crecimiento, un impulso de beneficios cada vez mayor y valoraciones que siguen siendo atractivas.
Al mismo tiempo, siguen siendo complejos, dinámicos y están influenciados por estructuras de mercado en constante evolución. Esta combinación genera tanto oportunidades como retos.
En nuestra opinión, el entorno actual representa una rara conjunción de crecimiento y valor. Pero aprovechar esa oportunidad requiere un enfoque selectivo, que mire más allá del índice y reconozca la complejidad.
- Aberdeen, Jeffries Equity Research, 5 June 2026
- World Data Lab, World Consumer Outlook, May 2026
- FactSet, I/B/E/S, MSCI, Goldman Sachs Global Investment Research, May 2026
- FactSet, I/B/E/S, MSCI, Goldman Sachs Global Investment Research, May 2026





