
Artículo
The WittAunque los datos no coincidan, hay que seguir operando
Decisiones en la incertidumbre: tres principios que guían mi trabajo como gestor de bonos.
Author
Luke Hickmore
Investment Director - Fixed Income, Sterling IG & Sterling Aggregate
Duración: 3 Mins
Date: 10 jul 2026
Lo más difícil de gestionar una cartera de bonos con grado de inversión (IG) no es equivocarse. Es tener que tomar una decisión cuando los datos no se ponen de acuerdo entre sí. Así es como me paso la mayor parte de las mañanas.
El momento actual es un ejemplo de libro. Los diferenciales de los bonos en libras esterlinas con calificación «IG» se sitúan cerca de los mínimos del ciclo. A primera vista, los fundamentales parecen sólidos: la cobertura de intereses se mantiene, las tasas de impago son bajas y los mercados primarios funcionan correctamente. Sin embargo, los datos macroeconómicos cuentan una historia diferente: inflación persistente, prima de plazo al alza y un Banco de Inglaterra que quiere bajar los tipos, pero que aún no se atreve a hacerlo. Las concesiones en las nuevas emisiones son escasas. La liquidez en el mercado secundario es irregular cuando realmente se necesita mover grandes volúmenes. Todo lo que uno desearía que fuera cierto para que los diferenciales siguieran reduciéndose lo es. Y, sin embargo, la asimetría parece errónea.
Cuando no compensa esperar
La respuesta de los manuales cuando las señales entran en conflicto es: esperar a la confirmación. Sin embargo, creo que los libros se equivocan. Esperar es una posición, y en el segmento con grado de inversión suele ser una posición cara.
El carry no se detiene mientras te decides
El carry no se detiene mientras te decides. El coste de estar fuera del mercado durante un trimestre con rendimientos totales del 5,5-6% es real, y no lo recuperas cuando llega la claridad. Para entonces, el movimiento ya se ha producido.
Así que mi enfoque, tal y como es, no es realmente un enfoque. Son tres cosas por las que intento regirme.
El tamaño importa
En primer lugar, hay que separar la dirección del tamaño. Puede que realmente no sepa si los diferenciales se reducirán o se ampliarán a partir de ahora. Lo que sí sé es hacia qué lado quiero dirigirme, y cuánto le costaría a la cartera esa visión si no funciona. El tamaño de la posición es la decisión que normalmente te salva, no la predicción de la dirección.
Donde la convicción reside
En segundo lugar, elige las operaciones en las que los datos presenten menos discrepancias. Si los datos macroeconómicos y los fundamentales apuntan en la misma dirección para un sector o emisor concreto, ahí es donde reside la convicción, incluso aunque el panorama general sea confuso. La incertidumbre global no tiene por qué suponer una parálisis a nivel de valor.
Arriesga y deja la indecisión a un lado
En tercer lugar, acepta que la convicción no es certeza. Es la tolerancia a equivocarse en público, repetidamente, mientras se desarrolla la tesis. Si tuviera que acertar cada trimestre para sentirme cómodo manteniendo una posición, nunca mantendría nada.
La pregunta definitiva
Lo que estoy observando ahora es si la desconexión entre los diferenciales y los fundamentales se cierra gracias a unos mejores fundamentales o a unos peores diferenciales. La respuesta sincera es que no lo sé, y los datos no me lo dirán hasta que sea demasiado tarde para actuar. La pregunta a la que siempre vuelvo no es «¿Cuál es la decisión correcta?», sino «¿Cuál es la decisión correcta cuando tengo que tomarla antes de que se pueda saber cuál es la decisión correcta?»
Ese es el trabajo. Cualquiera que te diga lo contrario te está vendiendo un backtest.
Sobre los autores

Luke Hickmore
Luke es gestor fondos de bonos con grado de inversión en libras esterlinas y dedica la mayor parte de su jornada a sopesar señales que no siempre coinciden entre sí.
Más información sobre The Witt
Perspectivas breves y concisas: puntos de vista novedosos sobre los temas que mueven los mercados en la actualidad.
