Insights
Renta variable de mercados emergentesAcciones emergentes: ¿han tocado techo?
El repunte de los mercados emergentes ha planteado grandes interrogantes, y la verdadera historia se esconde tras los titulares.
Author
Alex Smith
Especialista en Inversiones de Renta Variable, Aberdeen

Duración: 6 Mins
Date: 24 feb 2026
2025 fue muy bueno para la renta variable emergente (ME). El índice MSCI EM subió un 34 % en dólares estadounidenses, superando al índice MSCI World por primera vez desde 2017. Por lo tanto, la pregunta lógica es: ¿ya hemos visto el techo de estos mercados?
Un breve resumen
El repunte de 2025 se debió principalmente a la expansión de los múltiplos. El índice MSCI EM superó ligeramente su ratio precio-beneficio (P/E) medio histórico de 10 años. Este movimiento llevó a algunos analistas a recomendar vender mercados emergentes. He aquí por qué no estamos de acuerdo.
¿Cómo responder?
Empecemos por lo básico. Rendimiento del precio de las acciones = variación del beneficio por acción + rendimiento por dividendo + variación de las valoraciones. Utilizando esta sencilla fórmula, los mercados emergentes siguen pareciendo bien posicionados para otro año positivo.
El consenso sobre el crecimiento de los beneficios y la rentabilidad por dividendo apuntan a una rentabilidad del 20,7 % para el índice MSCI EM en 2026, suponiendo que no se produzca una revalorización ni haya contribución del carry. No parece que se trate de un mercado que haya alcanzado su máximo.
Sin embargo, ¿pueden revalorizarse aún más las acciones emergentes? Quizás. Una revalorización del 10 % elevaría el PER futuro a 16,5 veces. Sí, eso está por encima de la media a largo plazo del MSCI EM, pero ¿es un territorio vertiginoso? Es poco probable que lo sea. Y si el S&P 500 se mantiene en torno a 26 veces, un múltiplo de 16,5 veces para los mercados emergentes sigue representando un descuento del 36 % con respecto a EE. UU., superior al descuento medio a largo plazo del 32 % (Nota: los PER fluctúan diariamente; las cifras son aproximadas [1]).
El contexto ayuda en este caso. Las asignaciones a mercados emergentes se mantienen cerca de su mínimo de los últimos 20 años, mientras que Estados Unidos ha absorbido el capital mundial como un robot Dyson impulsado por inteligencia artificial. En un mercado en el que la valoración relativa es más importante que nunca, los mercados emergentes siguen pareciendo realmente atractivos.
¿Hacia dónde nos dirigimos a partir de aquí?
En nuestra opinión, las tres C —capex, carry y cheap (inversión en capital fijo, carry y barato)— seguirán siendo los principales motores de los mercados emergentes en 2026.
Por supuesto, recientemente se han producido algunas perturbaciones a corto plazo. Las últimas declaraciones del presidente Trump sobre la adquisición de Groenlandia (ya retirada) lastró brevemente la confianza. Pero las C son estructurales, no cíclicas. Tienen el potencial de configurar el rendimiento de los mercados emergentes a largo plazo. He aquí el motivo.
Capex
Los déficits fiscales se están ampliando en las principales economías. Estados Unidos, Japón, la Unión Europea y China están entrando en un ciclo de inversión a gran escala impulsado por la defensa, la seguridad energética, la resiliencia de la cadena de suministro y las mejoras de infraestructura que se deberían haber realizado hace tiempo. Eso significa más gasto en activos reales, lo que debería impulsar las economías. Es fundamental que las economías de los mercados emergentes cuenten con la profundidad industrial, la capacidad técnica y la base de recursos necesarias para satisfacer esta ola de demanda.
El gasto de capital relacionado con la inteligencia artificial también se está acelerando. Bloomberg espera que Meta, Google, Amazon y Microsoft gasten alrededor de 600.000 millones de dólares en inversiones en inteligencia artificial en 2026. El fabricante de chips TSMC ha elevado su previsión de gasto de capital a un récord de 56.000 millones de dólares. Las perspectivas de beneficios para los fabricantes de hardware siguen siendo sólidas. Los proveedores coreanos de chips de memoria están aprovechando su liderazgo en el mercado para impulsar subidas de precios. El consenso espera un crecimiento de los beneficios del 49 % para el subsector de hardware tecnológico en general. Los riesgos están aumentando, pero el momemtum de la inversión se está acentuando y sigue impulsando al alza los beneficios.
Carry
Las fluctuaciones monetarias a corto plazo son difíciles de predecir, pero los argumentos estructurales a favor de un dólar estadounidense más débil siguen intactos. La política monetaria de EE. UU., el fortalecimiento de los balances de los mercados emergentes y el aumento de la inversión interna están fomentando la salida de capitales de EE. UU. hacia los mercados emergentes. Esa dinámica ya se está reflejando en el fortalecimiento de las divisas de los mercados emergentes y asiáticos este año.
Cheap (barato)
Incluso después del repunte de 2025, el índice MSCI EM sigue cotizando con un descuento de alrededor del 42 % respecto al S&P 500, notablemente superior al descuento medio a largo plazo del 32 %. Al mismo tiempo, los mercados han comenzado a cuestionar las elevadas valoraciones de las acciones tecnológicas estadounidenses. La monetización de los centros de datos sigue sin estar demostrada y los inversores están empezando a reevaluar lo que están dispuestos a pagar.
En comparación, la amplitud de los mercados emergentes parece cada vez más atractiva. El consumo interno se está recuperando y la política monetaria se está relajando. Mientras tanto, los ganadores se están ampliando más allá de la IA para incluir los chips de memoria, los industriales y la historia de la demanda interna de India. En otras palabras, el conjunto de oportunidades es enorme, y sigue ofreciendo descuentos.
¿Cuáles son los riesgos?
Siempre hay riesgos cuando se trata de mercados emergentes. En 2026, el más comentado es la monetización de la inversión en IA. En el caso de los hiperescaladores estadounidenses, como Amazon y Alphabet, los mercados buscan cada vez más pruebas de que el elevado gasto en centros de datos se puede traducir en beneficios. Sin esas pruebas, las valoraciones podrían verse sometidas a presión.
Sin embargo, las valoraciones de las oportunidades relacionadas con la IA en los mercados emergentes están mucho menos sobrevaloradas. Los fabricantes de hardware coreanos y taiwaneses se han beneficiado de la demanda estadounidense, pero la IA es solo uno de los motores entre varios para las empresas asiáticas. Esa base de ingresos más amplia les da más resistencia si la tecnología estadounidense sufre una rebaja.
Factores que impulsan la demanda en Asia
En Taiwán, la demanda de IA relacionada con Estados Unidos suele representar entre el 20 % y el 30 % de los ingresos. En Corea, ronda entre el 10 % y el 20 % sobre la base de la capitalización bursátil ponderada. Eso no significa que estas empresas sean inmunes a una rebaja de la calificación de los hiperescaladores estadounidenses, pero sí significa que sus ganancias no están vinculadas exclusivamente a la IA.
Los factores que impulsan la demanda de hardware van mucho más allá de la IA. La computación en la nube sigue siendo un potente motor de crecimiento, que sustenta nuestra forma de trabajar cada día, desde el acceso a los archivos de Microsoft Office hasta los datos que circulan por las aplicaciones de nuestros teléfonos móviles. Y los semiconductores están ahora integrados en casi todo, desde cepillos de dientes hasta tostadoras.
Esa amplitud de la demanda del mercado final proporciona a los fabricantes de hardware asiáticos una base de ingresos mucho más diversificada.
Conclusiones
Entonces, ¿estamos en máximos? No lo creemos. Las valoraciones siguen siendo históricamente atractivas y la debilidad del dólar estadounidense sigue favoreciendo los flujos de capital hacia los mercados emergentes. Las tres C (capex, carry y cheap) siguen firmemente vigentes y deberían seguir impulsando los mercados a largo plazo.
En esencia, los beneficios de las empresas de toda Asia se ven respaldados por mucho más que las inversiones relacionadas con la IA. La demanda de hardware es amplia, la computación en la nube sigue siendo un motor de crecimiento estructural y los semiconductores continúan penetrando en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Esa diversificación confiere a las empresas de los mercados emergentes una mayor durabilidad y ofrece a los inversores un rico panorama de inversión para aprovechar oportunidades con un poder de permanencia real.
[1] Fuente: Aberdeen, estimaciones consensuadas de Factset, enero de 2026
Las empresas se han seleccionado únicamente con fines ilustrativos para demostrar el estilo de gestión de inversiones descrito en el presente documento y no como recomendación de inversión o indicación de resultados futuros.




